Líbia, Japón. La negra ola. Los miedos que nos acechan allende los mares.
Ayer
mismo estábamos bien distraídos (yo al menos) mirando hacia Líbia
y de repente llegó el terremoto en Japón
y sobre todo el tsumani. Como ya
debéis saber me encanta establecer relaciones: actualidad, Historia,
lo que quiera que sea que esté leyendo estos días, ¡no lo puedo
evitar!
La
ola negra como el petróleo, que inexorablemente arrasaba todo a su
paso repetida hasta la saciedad en todos los noticiarios actuó en mi
como disparador psicólogico para que deseara con impaciencia volver
a ponerme a escribir de Historia, del miedo, y hasta de la energía,
¡sólo me faltó levantarme de la cama esta mañana con una alerta
nuclear!
“Roma
no paga a traidores”, la frase, atribuida al cónsul
Servilio Cepión, que había encargado a unos gañanes el asesinato
de Viriato para ahorrarse unos denarios, no por muy repetida deja de
ser menos falsa.
El
Imperio Romano, como el actual, los pagó a lo largo de toda su
dilatada historia. Y les pagaba muy bien. La lista de los sobornados
para comprar voluntades para la causa imperial sería interminable:
-Miembros
de élites aristocráticas etruscas, latinas o helenas.
-Jefecillos
tribales ibéricos, celtíberos o celtas.
-Sátrapas
orientales.
-Caudillos
germanos.
-Reyezuelos
árabes y norteafricanos…
Y a
estos últimos, desaparecidos hoy en día casi todos los anteriores,
aún los seguimos pagando para que el petróleo y el gas con los que
vamos a acabar de sobrecalentar el Planeta, fluyan en abundancia y a
buen precio hasta nuestros coches y nuestros benditos hogares.
Incluso
les recompensamos tan bien como los antiguos romanos, a juzgar
por cómo y de qué manera se les deja últimamente caer tras toda
una vida de abnegación y saqueo al servicio de los intereses
occidentales. Y de los suyos propios claro. Sirvan de ejemplo por
ahora Ben Alí, Mubarak y ya veremos si les seguirán al infierno de
los traidores, algunos otros entre los que no sé bien si se
encontrarán Gadafi y su
amenazador y belicoso hijo, los cuales tienen un paralelo histórico
clarísimo en la figura del inefable Yugurta.
El
príncipe númida de nuestras traducciones de latín del bachillerato
fue, alternativamente, aliado y enemigo de los romanos. Tras un largo
desafío y muchos avatares, acabó finalmente siendo capturarado y
ejecutado sumariamente en la prisión mamertina en el 104 a. C.
Las
razones de los romanos para inmiscuirse en los asuntos de Yugurta y
su familia en el Norte de África no eran otras que garantizar en su
propio beneficio la estabilidad y el control de todas las orillas del
Mediterráneo, a las puertas de Roma. Sin esa estabilidad no hubiera
podido haber Imperio.
En
cuanto lo perdieron en el siglo V a manos de los vándalos, estos se
hicieron con el principal granero y los impuestos del por entonces
atribulado Imperio de Occidente. A mayores, zarpando de estas mismas
costas de Túnez, Argelia y Libia, liderando razzias de piratas,
pusieron en jaque el comercio y pudieron incluso saquear Roma el año
455 d. C. en uno de sus más osados golpes de mano.
Y
estos son precisamente los espantajos que agitan ante nuestros medios
de comunicación de masas estos modernos Yugurtas libios, parapetados
en las debilidades que nutren nuestros miedos (guerra, inmigración
ilegal, inflación, islamismo, y hasta piratería al estilo somalí).
Así esgrimen ante nosotros todos los males que pueden venir allende
el mar, y nos llevan a recordar los escalofriantes tiempos no tan
lejanos en que el enemigo y los problemas, como ahora los turistas,
podía llegar por la costa.
Que
se nos pueda volver a cortar el suministro antaño de grano, ahora de
los esenciales hidrocarburos que no sabemos cómo ahorrar y no
queremos dejar de quemar, nos hace estremecernos. Con sólo mentar
estos peligros ultramarinos, la consecuencia ha sido una subida
desbocada de los precios del petróleo, que puede llevar a nuestras
economías fuertemente dependientes al colapso.
Y
para finalizar, aunque Japón esté muy lejos de Libia, todo tiene
mucho que ver. Pues allí a pesar de la magnitud del terremoto,
el verdadero mal, acabó llegando ciertamente del mar. Y también ha
acabado teniendo consecuencias energéticas que espero que no caigan
en saco roto, en cuanto a la consideración de la energía nuclear
como una alternativa a los hidrocarburos.
Contemplando
todo este panorama no acabo de entender como es posible que a algunos
todavía, confundiendo ciega o interesadamente coste con precio,
puedan parecerles caras las energías renovables, inagotables,
sostenibles, comparativamente limpias, poco peligrosas y que
garantizan nuestra independencia energética frente a semejantes
socios comerciales.
A
ver cuando se hacen de una puñetera vez bien los cálculos y se
consideran en el coste del Kwh., TODOS los costes, incluyendo lo que
llaman por ahí externalidades, que en Japón hoy y en
Chernobil ayer, no son ninguna broma.
Por
cierto, ¿y qué me estoy leyendo estos días?, pues El
viaje a la felicidad, de Eduard
Punset. Para Eduard, por mucho que hayamos elegido desde
los albores de la Historia potenciar el neocortex, -nuestro cerebro
consciente-, y obviar la influencia de las emociones alojadas en lo
más profundo de nuestro cerebro reptiliano, la felicidad no es más
que la ausencia de una emoción, del miedo.
Así
que mejor no nos dejemos asustar ni por los poderosos ni por todo lo
que está pasando, aunque mi sistema límbico no deja de enviarme
señales para que me ponga anticipadamente a temblar.¡Menudo reptil
estoy hecho!
Para saber más (y mejor):
*Eduard Punset, El viaje a la felicidad. Ediciones Destino,
El libro contiene reflexiones imprescindibles, sobre los efectos catastróficos del ejercicio abyecto del poder en los niveles de felicidad en el presente y a lo largo de la Historia de las sociedades humanas.
*El reino de Numidia, http://es.wikipedia.org/wiki/Reino_de_Numidia
* Archienemigos de Roma. Yugurta el corrupto. Historias de la Historia, Gabriel Castelló, http://historiasdelahistoria.com/2010/04/09/archienemigos-de-roma-yugurta-el-corrupto/.
Si lo leéis veréis que son muy reveladores los nombres de los dos cónsules enviados consecutivamente por la República Romana para enfrentarse a Yugurta: Lucio Calpurnio Bestia y Espurio Postumio Albino. Los dos lejos de neutralizar al rebelde, se dejaron corromper, ¡alucinante por demás!
*Energías renovables, EXTERNALIDADES, http://www.mailxmail.com/curso-energias-renovables-1/externalidades
*Mª Victoria Rodriguez, http://www.diariodelviajero.com/noticias/libia-el-mayor-destino-sostenible-del-mundo
*La foto es de Cris Helgren/AFP, en http://www.expreso.ec/ediciones/2011/03/01/mundo/mundo/europa-sanciona-a-gadafi-y-eeuu-reposiciona-fuerzas/
Comentarios
Las energías renovables a día de hoy no son factibles. Si nuestros políticos se hubieran tomado la molestia de invertir desde los años 70 sí lo serían. Pero no se puede suplir 30 años de desidia y de falta de I+D en dos meses.
Aparte de eso están los intereses creados. Las empresas de renovabes españolas han utilizado las jugsísimas subvenciones que les ha dado la UE en comprarse putas en vez de I+D. A día de hoy no tienen ni un duro en la caja.
Añade otro tipo de problemas. Por ejemplo. La única energñia eólica que puede producir watios de forma continua es la del mar. Sería agradable que los de GreenPeace nos explicaran por qué el año pasado se negaron a la construcción de sendos parques eólicos en el Ampurdán, en Castellón y frente al puerto de Barcelona. ¿será que no les daban subvenciones por ellos? ¿El del Ampurdán impedía que el inefable presidente de GreenPeace España aparcara su BMW gama 7 (y no, no es un coche eléctrico). ¿El del puerto de Barcelona entraba en conflicto con los intereses urbanísticos de dicho señor?
¿Qué haces con las placas solares caducadas? Son supervenenosas, no pueden llegar a la capa freática.
Si e veras quieres retirar la energía nuclear, pues vale. Hazlo. pero ofrece alternativas. No palabrería.
ahora veremos como se las arregla un pais sin energia nuclear. ¿consumirá mas petroleo para abastecer las centrales termicas convencionales, con lo cual la balanza de pagos se le irá como en europa, o será autosuficiente en cuanto a energias renovables?.